Ariel Kaufman en Dignus Inter Pares señala que la discriminación es una forma de dominio abusiva, deshumanizadora y carente de justificación democrática. A veces me pregunto qué pasaría si algún funcionario del INADI (Instituto Nacional contra la Xenofobia y la Discriminación) nos evaluara. En nuestra comunidad la expresión “los de afuera” incluye a un nutrido grupo de individuos que, por estar fuera de una línea divisoria, generalmente de límites muy antojadizos, no poseen el estatus ni los derechos de “los de adentro”.
Esta distinción es pertinente en cuando se considera un ámbito particular, como, por ejemplo, el religioso o deportivo. La asociación a un credo, un club o una empresa son acciones voluntarias. Estas entidades responden a una serie de estatutos que conforman el espacio virtual de pertenencia y se reservan el derecho de admisión y de exclusión. Pero esta categorización se vuelve violentamente discriminatoria cuando se aplica a la esfera política, demográfica o social.
Cuando se discute la conveniencia o no de un plan de desarrollo urbanístico, como el parque industrial, a la hora de consensuar propuestas no podemos establecer discriminación alguna. ¿Quiénes son “los de afuera”? ¿Cómo puede ser “de afuera” un vecino con ideas políticas o prácticas religiosas diferentes? ¿Quién decide la pertenencia de las personas y la pertinencia de sus ideas a la hora de ejercer el derecho de planificar su futuro urbano?
Viéndolo así se me ocurrió enumerar una lista de verdaderos foráneos. Comencemos por los antagónicos. No es el diferente, es el que destruye, el que desparrama, el que carece de ética, el carroñero de miserias humanas, el que pretende el estado e excepción como norma. Como ejemplo basta leer la solicitada del Zoom anterior. Siguen los dueños de verdades absolutas. Aquellos que consideran que por su condición superior tienen el derecho de juzgar, criticar y destruir opiniones que son contrarias a las suyas. Para ello utilizan amenazas apocalípticas y auguran días tristísimos con mitos históricos y verdades a medias. Un ejemplo es el pánico que se infunde para descartar otra opción política en el gobierno local. Otra vez se señalan a “los de afuera” como devoradores de cerebros y autonomías, capaces de dominar las decisiones de cada ciudadano. Yo me pregunto ¿no son acaso nuestros propios vecinos los que constituyen esas alternativas? ¿Afuera de qué están? ¿No se nutre la democracia con pluralidad? Sin lugar a dudas los de afuera son los que roban una escuela, los que especulan con el precio de la tierra o los que les conceden exenciones impositivas que tenemos que pagar todos los ciudadanos responsables.
Son de afuera los que, viviendo dentro de los límites, no construyen una sociedad plural y solidaria, exigiendo derechos y privilegios que no están dispuestos a conceder a nadie. Lo son aquellos que recurren a culpas recicladas para desentenderse de los compromisos, los que tiran la piedra y esconden la mano, los que se escudan en el anonimato para cuestionar lo que no se atreven a sancionar públicamente. O los que se adjudican el poder discrecional solo porque ostentan una función pública o religiosa, porque tienen el auto más grande o el perro más intimidante.
Los de afuera, querido amigo, son los trazadores de líneas, los fabricantes de fronteras, los que se atrincheran en las tradiciones solo cuando les conviene o no les toca el bolsillo, manteniendo el pernicioso y esquivo fenómeno de la discriminación.
Muy bueno el artículo, siendo hijo de la villa y actualmente viviendo al no tener una vivienda propia como muchos en la busqueda de un techo para alquilar al entablar conversación encontré que mayormente la gente pregunta "que apellido tenés" si la respuesta provenía de mi señora al dar su apellido paterno el gesto de desconcierto y sospecha figuraba en el rostro del interrogante, mientras que al decir mi apellido conocido en la comunidad por quienes conocen mis padres y el sanatorio la cara era totalmente distinta.
ResponderEliminarLo mismo sucedió al solicitar la iglesia X para nuestro casamiento, recibiendo la negativa en primera instancia y la hacer referencia de mi apellido y decir..., mi nuera es fulana de tal, cambio totalmente la imagen y obtuvimos el permiso.
Lamentablemente pesa el "status", "casta", el "hijo de ", el "yo soy esto" y demás reglas para diferenciar lo que no debería ser.... la igualdad ante Dios de sus hijos.
Respecto al tema del parque industrial, no comprendo como puede haber oposición a la organización de la industria, a brindar soluciones y posibilidades a quienes quieran traer otras fuentes de trabajo y en definitiva al avance de la población, se pueden discutir muchas cosas pero nunca el que se puedan brindar mas posiblidades de crecimiento y desarrollo a los demás, pero bueno, el egoísmo y la "imagen", finalmente el YO pesa más que las necesidades de los demás (ojalá se termine). Finalmente quisiera agredecer ( esto sin ningún tinte político) a quienes hicieron posible el plan de viviendas solidario, ya que es la única forma en que algunos podemos tener un techo en este lugar, ojalá se piense y se HAGA más en las necesidades de la población, saludos!. Germán
Hola German: el derecho a la identidad es un derecho inalienable de las personas que debe ser otorgado y protegido por el estado. El ejercicio de la autonomia, en cambio, se realiza en un ámbito de libertades protegidas por la constitución y las leyes vigentes, pero bajo la decision y control de cada uno.
ResponderEliminarEn ciertas comunidades la uniformidad y la obsecuencia irracional forman parte de la condición de pertenencia y cualquiera que renuncie a esa actitud es señalado como diferente y extraño.
Pero la riqueza de la humanidad que nutre a la sociedad es, precisamente, la diversidad.
Creo que existe una necesidad perentoria de instalar este tema si queremos crecer como comunidad.
Con relación al derecho a la vivienda propia, todo esfuerzo que promueva esta posibilidad, no importa de donde venga, siempre será bienvenido.
En la medida que nos sintamos ciudadanos, pertenecinetes a la comunidad, buscaremos una gestion de gobierno que nos represente y atienda a nuestras necesidades en una instancia cooperativa, donde todos tenemos la posibilidad de construir el bienestar común.
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ResponderEliminarNestor, completamente de acuerdo con lo que escribís, mi incógnita es si a nivel comunidad fuera de los temores e incertidumbres que llevan a el diferenciamiento se pretende crecer y sobre que lineas desarrollarse, en lo personal es mi deseo y espero que comunitariamente también lo sea.
ResponderEliminarDejo una frase de José Ingenieros, de un libro que una persona compartió en su momento, saludos!.
"El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativo y esta perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad. "
Acuerdo contigo German. Debemos construir ciudadanía y ciudadanos. La condición esencial es la diversidad en un marco de respeto, tolerancia y solidaridad.
ResponderEliminarLa idea que desarrolla Jose Ingenieros en "El hombre mediocre" son absolutamente vigentes.
Gracias por compartir tus opiniones